Día de San Valentín

El amor lo engloba todo es un regalo de lo más preciado

Si nos preguntan por una fecha emblemática dedicada al amor, de forma automática y espontánea nos viene a la cabeza el 14 de febrero día de los enamorados, pero ¿Amar es lo mismo que querer ? ¿Sabemos cuál es su diferencia? ¿Por qué no celebrar San Valentín o el día de los enamorados cada día del año?

Si fuera respondiendo a cada una de las preguntas expuestas en su orden descendente, me atrevería a decir, que sí, que el día del amor lo deberíamos celebrar y entrenar a diario, porque si, y porque a priori me suena mucho mejor. Mi instinto me dice que esa palabra de cuatro letras AMOR, esconde algo más que la palabra ROMA escrita al revés, y tiene un significado mucho más profundo de lo que el cine en Hollywood nos ha ido enseñado en su versión más comercial, erótica y ñoña.

Querer o amar esa es la cuestión

Querer y amar, amar o querer son sentimientos ambos maravillosos, que esconden significados muy distintos que solemos confundir con mucha facilidad.

“—Te amo —le dijo el Principito.

—Yo también te quiero —respondió la rosa.

—Pero no es lo mismo —respondió él, y luego continuó— Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía. Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.

El Principito de Saint-Exupéry

Querer es desear, es tener apego a las cosas y a las personas visto en perspectiva desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no obtenemos esa reciprocidad nace el sufrimiento. Cuando nuestro “bien” querido no nos corresponde como esperamos, nos sentimos frustrados y decepcionados.

El principito
El principito

Si quiero a alguien, me creo falsas expectativas, espero recibir algo a cambio. Si la otra persona no actúa como yo pienso o no me da lo que espero, sufro. El problema se agrava cuando la otra persona la lleva a otras motivaciones, y existen muchas probabilidades de que eso ocurra, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo.

CUANDO AMAMOS ACEPTAMOS AL OTRO TAL COMO ES SIN CONDICIONES

Amar es desear lo mejor para el otro, incluso cuando tenga motivaciones y aspiraciones muy diferentes. Amar es aceptar, respetar, permitir que seas feliz, aun cuando tu camino sea distinto al mío. Es un sentimiento desinteresado, es darse por completo desde el corazón. Esta es la razón, por la que el amor nunca será motivo de sufrimiento.

Si buscamos alguna referencia sobre el significado del amor en la filosofía taoísta desde tiempos ancestros, para Lao Tzu, el amor tiene una importancia primordial. Es el primero de sus tres «tesoros» el amor es una de las emociones más fuertes y poderosas que existen, si no la más fuerte, en el desasosegado mar de los sentimientos humanos.

Podríamos decir que este gran tesoro llamado amor designan sinónimos que incluyen «misericordia«, «compasión» y «amabilidad cariñosa«.

Es sorprendente que Lao Tzu ya practicara al amor compasivo en la antigua China a pesar de vivir tiempos turbulentos durante los Reinos combatientes, en el que su pueblo se veía sometido a continuas guerras y entre tanto sufrimiento.

Tengo tres tesoros… El primero se llama amor.

Tao Te Ching, poema 67

Los antiguos griegos denominaron cuatro clases de amor: eros, filia, storge y ágape.

  • Eros representa al amor romántico y pasional, en el que entra mucho en juego la vigorosidad con la atracción física y el erotismo.
  • Filia es el amor sin eros, su prototipo es el vínculo que se crea desinteresadamente entre dos amigos, la amistad proporciona felicidad sin ataduras eróticas ni celos. Es lo mismo que podrías sentir hacia tu mascota, la música, la lectura, la jardinería o el deporte. Es un deleite para el corazón que no alimenta el ego.
  • Storge «amor familiar», es el vínculo que sienten normalmente los padres por sus hijos y sus hijos por sus padres, es el amor maduro y leal comprometido en relaciones duraderas.
  • Ágape es el amor desinteresado e incondicional cuyo poder es aún mayor que el de la filia y el storge con los miembros del núcleo familiar, en el que prevalece el bienestar de la otras personas. No existen celos ni se espera nada a cambio.

El amor incondicional a un nivel sin límites

Con menor frecuencia, algunos humanos parecen amar a la humanidad de un modo igualmente incondicional, bien sea en nombre de Dios (como lo hicieran Jesucristo y Ghandi), bien en nombre de fuerzas cósmicas impersonales (como hicieran Lao Tzu y Buda).

Bebé en la familia
Gesto de amor incondicional

Quienes alcanzan el ágape en su vida pública no cabe duda que harán de este mundo un lugar mejor, pero lo harán a un precio muy alto, porque correrán el riesgo de ser perseguidos, juzgados injustamente, ejecutados o asesinados. Aunque suene contradictorio es una realidad que la humanidad llevamos impregnado en nuestro ADN esa polaridad de forma inconsciente, esa omnipresente luz de su bondad muestra el mal tal como es, y muchos criminales no soportan que se muestre con tanta claridad.

Aunque los asesinos pueden destruir la carne, no pueden herir al ágape en sí. Matar a maestros espirituales que manifiestan ágape casi siempre es contraproducente, dado que despierta el ágape de sus seguidores, dando impulso a sus enseñanzas y garantizando su continuidad en las generaciones futuras. De modo que si bien el ágape es algo que sin duda puedes «probar en casa», quizá quieras pensártelo dos veces antes de llevarlo a la oficina. No todos van a amarte de inmediato por ello. Sin embargo, es la forma más elevada de amor que los seres humanos podemos experimentar.

Amar desde el corazón como forma de vida

Una vez comprendemos la diferencia entre amar o querer, querer o amar. Evitamos sufrimientos y falsas expectativas entre las personas cercanas a las que queremos o amamos incondicionalmente, y es que no es lo mismo amar a alguien con la cabeza, que amar ofreciendo algo desde el corazón. Cuando ambas cosas no se encuentran alineadas se entra en una incongruencia emocional, que hace que nos sintamos decepcionados con esa persona, y sufrimos. 

No estoy en este mundo para vivir a la altura de tus expectativas y no estás en este mundo para vivir a la altura de las mías.

Bruce Lee

La próxima vez que decidas hacer algo por alguien, pregúntate antes de forma sincera si viene desde tu intelecto o sale desde lo más profundo de tu corazón. Cuando no pones expectativas, las cosas buenas que das se convierten en un regalo también para ti

Felicidad y amar desde el corazón como forma de vida van de la mano.

Namaste ?

RegalaKalma

Fuentes y referencias: El Poder del TAO, La mente es maravillosa


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